jueves, 20 de julio de 2017

Oración y mutación

Oración y mutación
Arturo Cruz Flores

Doña Macaria había llegado a la casa marcada con el número 666, le habían dicho que doña Luzma era impresionante, que era eficaz y con un gran poder de sanación, le dijeron eso y otras cosas que ella no sabía si creer o seguir la corriente de esas historias.

Luzma había tenido problemas, encontró tierra negra en la puerta de su casa, y hasta veladoras quemadas en la banqueta pero del lado de su casa, su situación económica está en crisis y sin contar de los problemas familiares que han sucedido uno tras otro.

Sí el número de la casa 666 de la curandera le hacía pensar que el destino trabajaba de manera misteriosa.

Era extraño o a lo mejor Macaria cambió el número a propósito.

Eso le había comentado su hijo, Raúl quien era bien escéptico de las limpias y de los brujos, nunca creía nada, hasta que esa vez una señora hechicera le bajó la terrible fiebre que casi lo mataba, y usando una vela blanca y sus manos, curó al escéptico joven.

La mente de Luzma regresó al presente, hacía calor y tenía sed, pero ya estaba en la casa de la calle Bugambilia en la colonia Mártires de la Noche, número 666 como le habían indicado, tocó el timbre y en breves momentos, una señora de edad avanzada abrió la puerta, la saludó.

_ Bienvenida señora Luzma, la estábamos esperando

Señaló la mujer, le dijo que se llamaba María, le abrió la puerta y la dejó pasar, la acompañó hasta una sala adentro de ese domicilio, que tenía revistas viejas, y una pantalla de televisión, que estaba prendida, ahí estaban transmitiendo la película del Exorcista, tiempo después Luzma se enteró que era la película favorita de la hechicera.

La cita se había concretado a las 6 horas de la tarde, pero se prolongó el tiempo de espera, Macaria trabajaba con una señora que al parecer había sufrido una posesión espiritual, y se habían manifestado esas entidades, al menos Luzma escuchó tres voces diferentes que como si fueran tres enormes demonios salieran esas voces de la paciente.

Macaria estaba sola y con la señora que la ayuda siempre, a Luzma le pareció pertinente entrar y ayudara la curandera, así Macaria le agradeció el gesto y entre las dos la dejaron sentada.

Era la primera vez en toda su vida que Luzma veía a un ser humano poseído por las fuerzas de las tinieblas.
Macaria tenía experiencia, durante muchos años cuando empezó a trabajar en territorios sobrenaturales, hizo exorcismo y limpias en diferentes pueblos y regiones del país, su trabajo era efectivo e inclusive la iglesia mexicana la había contactado para que le ayudar en ciertos casos donde esos hombres de fe no podían trabajar.

Macaria sabía lo que hacía

Por fin logró que  tres entidades del bajo astral  que estaban en esa señora dijeran sus nombres, pero se negaban como era obvio, a salir.

Pareció peculiar a la hechicera, que los tres demonios dijeron que eran generales de la revolución francesa, que fallecieron asesinados por un espía y traidor de su país, ella estaba fascinada con esos comentarios, pero sabía bien que no podía entablar una relación ni platicar mucho con ellos, debía actuar de manera fuerte,  rápida y concreta, así que agarró un crucifijo de color negro hecho con obsidiana, y una botella en la que tenía agua bendita.

Pero la hechicera sabía que mentían, siempre lo hacen, su maestra se lo había dicho cuando ella recién iniciada en estos artes aprendía, y en muchas ocasiones le había pasado, su sensibilidad además le hacía pensar y reflexionar que no decían la verdad, pero eso sí, ella debía de saber el nombre de lo contrario no podría rescatar a su paciente.

Pero ninguno de ellos decía nada, y las manifestaciones eran intensas, idiomas extranjeros, diferentes tipos de voces, se escuchaba que salían de ella, de la paciente, y sin mencionar que la habitación había cambiado su temperatura, el frio, la escarcha, y algo de hielo ya estaban en varias partes de la habitación de las sanaciones.

Y la hechicera Macaria le pidió a Luzma la cajita de terciopelo rojo, ahí adentro había un libro pequeño, de bolsillo, era un libro de oraciones poderosas y de exorcismos, y le dijo lee la página 14, ahí estará el Salmo de la Consagración, Luzma comenzó su lectura con la voz más fuerte que pudo, con el volumen más alto que pudo.

_ Señor la luz universal eres sobre las Tinieblas y Penumbras.

Pasaron unos instantes, y Luzma rezó fuertes oraciones, y la señora poseída se fue calmando, y bajó su nivel de posesión, y la señora Macaria se acercó a Luzma, y también se puso a rezar y a orar con fuerza, luz espiritual pidieron y decretaron.

Cuando las cosas se calmaron Macaria  acomodó a su paciente la dejó en un sofá donde podía descansar un poco, las fuerzas extrañas que le habían dominado la conciencia ya no estaban ahí.

__ Gracias por ayudarme Luzma, pero ahora sí, estoy a tus órdenes, podemos empezar a trabajar contigo.

_ Gracias, pero me esperan en casa, ya sé cómo dominar a esas fuerzas oscuras que agobian a mi hogar.

Y entonces Luzma se alejó de la habitación de sanaciones y dejó un billete de doscientos pesos sobe la canasta de propinas, donde se acostumbraba a dejarle un pago a Macaria, y salió de la casa marcada con el número 666, en la casa de la calle Bugambilia en la colonia Mártires de la Noche.


viernes, 7 de julio de 2017

Telequinésis


Telequinésis

Habían terminado de almorzar, Angélica leía su revista y el periódico que había llegado hacía unas horas, Lourdes y Daniel, sus hijos preparaban la cocina, limpiaban los trastes y ponían todo en orden antes de salir corriendo para el colegio, estaban en exámenes finales, había que aplicarse mucho más estos días.

La rutina seguía su curso.

La familia hacía sus responsabilidades y las horas transcurrían por la mañana, y entonces Angélica fue a su taller, había que concluir los cuadros que ella vende y que ella pinta, su obra habría logrado captar la atención de varias personas, empresarios,  coleccionistas de arte, y su carrera de pintora elevaba su estatus con beneficio para ella.

En esas semanas y meses, ella comenzó a interesarse en ciertos fenómenos paranormales, de los que leía, o veía documentales con mucha atención en la televisión.

Varios le habían llamado la atención.

Como la incineración espontánea, ella siempre reflexionaba como era posible que esto sucediera, y ver varios casos que sucedieron en tiempos modernos en su ciudad definitivamente era cautivador, y pensaba también si eran hechos divinos o eran hechos demoniacos, reflexionaba mucho sobre eso y busca información en libros sagrados.

Entonces el misterio de los fenómenos, llenaban sus tiempos con esos pensamientos, pero debía trabajar, debía hacer lo que ya había planeado, y entregar los pendientes a los clientes, y por ello preparó todo, pinturas, materiales, lienzos, e inclusive la música, tan importante que para ella era, gustaba escuchar música culta mientras creaba, Mozart y Hydn eran de sus favoritos.

Cuando ella tomaba un descanso, pues había pintado seis cuadros, sucedió un hecho sin precedentes en su estudio, en una de las mesas donde ponía sus brochas y paletas de colores, hubo un movimiento, ella estaba lejana a esa mesa, y sin embargo una de las brochas, la más grande de todas se movió, y se elevó sobre los cielos a una distancia considerable, quizás eran como dos metros los que se movió hacia arriba.

Entonces ella se dio cuenta de que en su mente en lo profundo de sus pensamientos, se encontraba la brocha, esa que flotaba, ella con temor e incertidumbre, se dio cuenta de la vinculación, entonces ella se sentó en el suelo, mientras veía como el objeto flotaba en el aire aún.

Ella reflexionó entonces sobre el hecho de que tenía alguna facultad psíquica.

Y entonces ella miró con atención dos de las brochas más delgadas, y estas se comenzaron a mover, se desplazaban de un lado a otro sobre la mesa y de pronto a una orden mental de ella dejaron de hacer nada, un silencio sepulcral imperó en el estudio de la artista.

Tras ese silencio abrumador, la pintora pensó entonces que podía mover las cosas a distancia, e intentó de nuevo y usando las dos brochas las comenzó a mover y ella ordenó mentalmente el movimiento, y entonces estas se elevaron las dos, era un momento increíble, de una sensación de poder que no encontraba el modo de describirlo.

Y entonces se armó de valor y tomó actitud, se levantó y enfocó su concentración, y de un momento a otro la mesa, donde se encontraban sus brochas, comenzó a elevarse, flotaba, se elevó quizás unos tres metros, el control era total del objeto, y ella podía dominarlo, e intentó hacer cosas, como hacerle que esa mesa diera giros, y así pasó, uno, dos, tres movimientos circulares, sin que se cayera nada de ese mueble.

Y con otra orden mental, ella mandó al objeto inamovible desplazarse y ocupar el lugar donde se encontraba.

Y entonces recordó varias revistas que tenía guardadas en un cajón de su habitación, a donde se dirigió y leyó un texto donde se hablaba sobre un órgano humano, que ha causado mucho interés en el esoterismo, como es la glándula pineal.

Mientras leía pensó en el monitor de pantalla plana que tenía ahí en su habitación y de pronto se elevó sobre el mueble donde reposaba, flotó unos metros arriba del suelo, quizás dos metros de altura flotó la televisión, y ella continuaba con su reflexión, y quizás lo que pudo leer le daba el conocimiento de que la glándula pineal en ella, se encontraba mucho más desarrollada.

¿Pero por qué ahora? A sus 34 años de edad, mientras pensó que esa facultad la pudo tener desde la infancia, y reflexionaba con intensidad si se trataba de una virtud o de un castigo cósmico.

La televisión regresó a su lugar.

Angélica caminó por el jardín de su casa y entonces experimentó más, daba órdenes mentalmente  a los objetos y no importaba el tamaño o el peso de ellos y se elevaban, flotaban, se movían.

__ Telequinesis, se llama así esto

Pensó con su voz interior.

__ No sé qué hacer ahora

Inició un diálogo interno.

__ Si Dios existiera y me dejó esto como una prueba, debería de tomar en mis manos una misión, y resolver el problema, sin embargo, desde el mundo invisible nadie puede decirme qué debo hacer.

Mientras el día avanzaba la pintora fue a la sala de su casa donde se sentó, mientras el control remoto de la televisión  se elevó por los cielos y se movió hasta que llegó a las manos de la mujer reflexiva.

Entonces llegó su familia, su esposo sus hijos, una tía que llegó de visita, así como dos de sus mejores amigas pues ese día se reunían por la tarde para tomar café y platicar, y entonces ella los reunió a todos, al centro de la mesa principal del comedor familiar, ahí en ese espacio les dijo:

__ Deben saber que yo no soy igual, que yo soy muy diferente a lo que jamás han visto en sus vidas, en mí no afecta la ley de la gravedad, en mi mis pensamientos mentales son órdenes de movimiento en objetos sólidos.

Decía mientras su esposo la abordaba y le decía si estaba bien, le desconcertaba lo que comentaba al igual que cada una de las personas que se encontraban ahí.

__No sé si es una obra mística, una obra del demonio o una facultad divina, pero lo tengo y se desarrolló así.

Ella les dijo a  todos que estuvieran sentados, de un momento a otro las sillas donde su familia y amigas estaban sentados, se elevaron de modo vertical, en una distancia de metro y medio sobre el suelo.

__No tengan miedo, nada les va a pasar, les dijo.

La artista dejó suspendidos a las personas de su casa por varios minutos, todos en una admiración total, y con temor, que se iba disipando poco a poco pues sabían bien que jamás ella les causaría ningún daño.

Bajaron.

_ ¿Esto es imposible, cariño, pero, tú cómo te sientes?, ¿estás bien?,

Entonces Angélica se acercó a su familia y los abrazó.

__ Son partículas, moléculas, es energía, puedo conducir la energía de mi pensamiento, todos los objetos me obedecen, rompemos las leyes que rigen al orden en esta dimensión.

Ella se dejó caer, se sentó en el sofá que estaba detrás de ella, había sudor en su frente, se limpió con el sweter que traía puesto, y reflexión aún más sobre esta facultad que descubrió que tenía.

__ ¿Soy un demonio?, ¿Soy una molécula y un átomo que no funciona igual en esta dimensión?, ¿soy una hechicera?, ¿soy un átomo que vibra a gran velocidad y rasga lo imposible, en la realidad?

Ella se quedó dormida, su familia y amigas habían salido a comprar alimento para comer en casa, y estar con la mujer a quien aman, respetan y que saben que siempre tuvo algo especial en su vida.

Aún en su sueño, ella ensoñaba que levantaba cosas con el pensamiento, hasta que en una escena se elevó ella misma, en ese sueño, un metro, dos metros, tres metros, hasta que salió volando al cielo descubierto, y voló, voló, hasta que ya no se le vio más desde la tierra y se hizo un punto microscópico en el cielo.

Y entonces llegó su familia, y sorprendidos, vieron que ella no estaba en casa, en ninguna habitación, en ninguna parte, en ningún rincón.





















viernes, 30 de junio de 2017

Bilocación

Bilocación
Arturo Cruz Flores

Mi papá me comentó de esa situación, que se conoce como la Bilocación, y que se ha registrado en varias partes de nuestro planeta, en varias épocas, y ha tenido muchos testigos en un fenómeno que aun a pesar de estamos en un siglo de mucha tecnología, nadie sabe por qué sucede, y nadie sabe cómo controlarlo.

Ocupar dos sitios al mismo tiempo, es un fenómeno, y es que yo analizaba desde niño que se rompía entonces varias leyes que nos integran en esta dimensión, ese era una de mis reflexiones, sí, pensar en que la ley del tiempo y del espacio se rompe, a pesar de las ciencias y estudios que se han hecho a lo largo de cientos de años sobre este tema científico.

Además la ley de la gravedad, algunos reportes registraron que estas apariciones que podían flotar, testigos veían que los pies no se encontraban sobre el suelo.

Así es papá y yo pasábamos mucho tiempo platicando sobre ese fenómeno que había acompañado a la humanidad desde hace cientos de años, y que dejaba con más dudas que respuestas echo tras hecho.

Esto se vuelve sin importancia y es que muchos creen que es un don de Dios, y otros han analizado que se trate de una peculiaridad que algunos seres humanos pueden hacer, hasta ahora no se han visto registro de animales grandes por ejemplo, que puedan estar dos veces en el mismo lugar.

Este fenómeno tendría muchas reflexiones sobre los aspectos divinos y malignos, decía mi padre, que también algunas personas habían visto que era un milagro, ver  a un hombre de fe en dos partes al mismo tiempo, alzaba más la fuerza de creer en ese dogma, era como una fortaleza mística en este sentido.

Así hablaba mi padre de la bilocación, hablábamos de muchos temas pero este era uno de esos que nos atrapaban con mucha fascinación, en ocasiones estudiábamos y leíamos juntos, en algunas bibliotecas, en algunos casos reportes de prensa que habíamos encontrado por equivocación, o que algún conocido nos había comentado que estaban existentes.

Y es que también se le relaciona con los viajes astrales.

Algunos escritores relacionaban que esas visiones eran el cuerpo invisible, de los que realizaban esa transportación en dimensiones alternativas y que de alguna manera se proyectaban en esta tercera dimensión.

A mí me gustaba jugar con pensamiento en torno a esto..

Pero habíamos leído que la bilocación se manifiesta de dos maneras, una que es en esencia etérea, donde se manifiesta el espíritu y otra es la corpórea donde la materia se proyecta.
Pero no hay reglas, no hay leyes con lo dominen, que lo controlen, que rijan su desarrollo atómico, es más nadie sabe aún pro que sigue pasando en nuestra dimensión, en nuestra realidad, mientras están los seres viviendo sus rutinas y eso pasa, y de repente te ven en dos ciudades al mismo tiempo sabiendo que estabas en una tercera.

Como justo ahora estoy registrando eso, yo estaba en mi habitación en Alemania, en la calle de Unter den Linden, en la habitación que he rentado desde hace 4 meses en este lugar, donde trabajo la preparación de un documental cinematográfico que planeamos papá y yo, pero que me alcanzó su muerte y el nunca terminaría de verlo, pero si estaría listo en días.

Fue una experiencia hace dos noches, yo estaba checando la continuidad de escenas que vendrían en el documental, analizaba el seguimiento de la historia, cuando me hablaron por teléfono.

__Debiste avisarme que te vería acá en la ciudad, aunque fue muy raro que nunca respondiste mi saludo. Señalaba  mi tío Arnold quien decía que me había visto y me había saludado en una de las tiendas a donde acostumbraba a ir a tomar café, y me señaló que estaba vestido con una playera azul de manga larga y unos pantalones negros. E inclusive tenía audífonos usándolos, situación que hizo que mi familiar no insistiera en hablarme.

_ ¿De qué hablas tío? No he regresado a casa, sigo en Alemania trabajando lo del documental de espiritismo, y se interrumpe la llamada
_ Espera tengo otra llamada.

_Debes de estar demasiado distraído para no saludarme mientras nos cruzamos en la calle cerca de la Gran Iglesia de Oriente en donde nos vimos, te saludé y ni si quieras parpadeaste.

Me hablaba Ángeles; mi agente de relaciones públicas, con un reclamo de que me vio, caminamos pro la misma calle y nunca le hablé, y entonces vino todo como un balde de agua fría a mi mente, a mi cabeza a mi alma.

Hablé con mi tío Arnold y después con Ángeles y coincidió entonces el horario en dos partes diferentes del planeta Tierra, me vieron, tuve movimientos normales, y hasta en un sitio estaba escuchando música, ¿Me pregunto aún en estas fechas qué grupo escuchaba cuando dice mi tío que me vio?.

Mientras reflexiono sobre lo que sucedió redacto y archivo mi propia experiencia de bilocación que vivimos tres testigos en dos puntos del planeta, y seguramente no encontraré ninguna respuesta a todas las cuestiones que han salido desde entonces.



jueves, 15 de junio de 2017

Escritura Automática


Escritura Automática 
Arturo Cruz Flores 
   

Ana Luz era una artista había dedicado su tiempo a pintar, escribir, dibujar, y tenía una facultad de estética muy bien desarrollada en cada trabajo que desempeñaba, y le gustaba a la gente ella consideró viable dedicarse por siempre a ello, no estaría en una oficina 8 horas diarias, estaría así en un taller trabajando el tiempo que ella decidiera o la inspiración  lo permitiera.

Trabajó bien durante años, pero otra de sus pasiones eran muchos de los temas sobre el universo de lo oculto del esoterismo que conoció a través de su madre, de su abuela y de su padre, un reconocido médico de tres instituciones de investigación molecular, donde él trabajaba desde hacía varios años buscando varias curas para varias enfermedades y que estaba por conseguir logros bastante importantes.

Pero su familia siempre tuvo interés por lo oculto, lo esotérico, Julieta y Monique recordaron durante un instante,  cuando eran pequeñas, las charlas que la mamá de Ana Luz tenía en la sobremesa, después de almorzar los fines de semana cuando iban a su casa a jugar y a hacer tareas del colegio, y entonces las historias se dejaban vivir.

La primera vez que Ana Luz escuchó sobre la Escritura Automática fue en la escuela de la secundaria donde asistió los tres años continuos, ahí un profesor había comentado que era una técnica de redacción para que la mente se libere las emociones salgan y se proyecte el subconsciente del ser humano se dispare.

Los surrealistas habían hecho muchas pruebas, muchos experimentos, y había algunos registrados en algunas revistas de arte especializadas.

Y estaba decidido, Monique y Julieta detallaron con su amiga todo aquello que hubiera necesitado, las tres estudiaron las técnicas correctas para llevar el estado de vigilia al dormir profundo, para quedarse en un estado de conciencia alterado, pero en esta ocasión como ellas lo decidieron sería sin el uso de ninguna sustancia, confiarían en los procesos de meditación.

Ana Luz tenía todo listo, hijas en blanco, plumas, lápiz, de todo tenía para escribir en su escritorio, para trabajar, para dejar todo listo las tres jóvenes apoyaron al proyecto, como buenas amigas serían leales, y estarían juntas y unidas, hasta el último minuto que terminara de redactar la última palabra sobre el papel, la inquieta Ana Luz, quien además no había dejado de prepararse mentalmente desde que pensó en hacer este experimento.

Día tras día, su mente trabajaba en romper las barreras de la conciencia, e irse hacia adentro de ella, una meditación un trabajo mental donde navegaba hacia dentro de sí, eso durante dos meses de entrenamiento, había logrado grandes avances.

Aunque a bien no sabían si después del momento de ensoñación cual sería el momento en que entraría la Escritura Automática, habría que esperar, lo que viniera desde dimensiones espirituales desconocidas.
“La escritura automática es el proceso o resultado de la escritura en el cual no interviene el proceso intelectual. Esta una forma de hacer que aflore el subconsciente y consiste en colocar el lápiz sobre el papel y empezar a escribir, dejando aflorar los pensamientos sin ninguna coerción moral o social ni de ningún tipo. En ocasiones se realiza en estado de trance, aunque no es necesario llegar a este nivel de desconexión del consciente”.

Decía la frase de uno de los libros donde había investigaciones sobre esta estrategia. Monique y Julieta habían estudiado los conceptos y algo de la anatomía de este desarrollo y encontraron además que se abrían portales, sabían que las energías electromagnéticas elevaban su poder de vibración, sabían y conocían que todo podía suceder, sabían y conocían que era una dimensión inexplorable.

Ana Luz se quedó en su escritorio Monique encendió la vela blanca, mientras que Jaqueline tocó esa campana budista de oro y plata para armonizar el lugar, para que la casa estuviera en una vibración de equilibrio.

Ellas sabían de eso, habían leído, habían encontrado libros de esoterismo, de filosofía china, oriental, magia, espiritualidad.

Estaban en otro nivel y era momento de manifestarlo.

Ana Luz meditó, y su mente puso en armonía, miró la luz de la vela hasta que su respiración la comenzó a desplazar a otra dimensión, la comenzó a desplazar a otro punto de existencia que no era este, la ceremonia había comenzado, aún se escuchaban las tonadas de las campanadas, que Jaqueline tocaba con espacio, debía ser así, contar tres segundo durante tres instantes, de tal manera que fueran 9 números, 3 tiempos, 3 de tocadas de campana, tres silencios.

Jaqueline acomodó las hojas blancas cerca de Ana, también los marcadores sin tapa, nada debía de obstruir el proceso de esta escritura y entonces debían facilitar todo, la médium estaba ya en proceso donde su conciencia había brincado a otro plano de vibración, ella salió por un portal cuántico, aunque su cuerpo físico se quedó ahí en el escritorio.

Estaban al pendiente, Jaqueline y Monique tomaban anotaciones, veían el cuerpo de su amiga tranquilo, sin movimiento más que algunas reacciones normales, y de pronto sucedió que Luz tomó una pluma y las hojas y comenzó a escribir, Jaqueline tenía una cámara de video que estaba en un tipie con la que documentaban todo lo sucedió, para estudio posterior.

Entonces Ana Luz escribió y escribió, las hojas fueron pasando de un lado a otro, sin abrir los ojos la escritora pasaba hoja tras hoja, hasta que se contaron 10, y entonces en la hoja número 11 se detuvo, y las dos amigas con ojos asombrados, sintieron que la temperatura en la habitación disminuía de una manera considerable, se notaba y sentía el frío.

En un determinado momento, Ana Luz, Jaqueline y Monique, estaban y no estaban las tres estudiantes de medicina, se habían trasladado a otra esfera de existencia, aunque estaban juntas pero ya no estaban en la misma habitación, el miedo comenzó a dominar a las dos amigas guardianas y custodias de Ana Luz.

Durante esa estancia de las tres en esa otra dimensión, Jaqueline agarró la cámara de video con todo y su tipié, y con mucho esfuerzo caminó cerca de donde estaba su amiga Jaqueline, ahí ya juntas, ambas se comunicaron de manera telepática.

__Debemos hacer algo, para regresar a casa, a nuestra dimensión, recuerdo un conjuro, la oración mental de ir a casa.

Decía Jaqueline a Monique, ambas preocupadas observan alrededor, luces de diferentes colores en el espacio, donde estaban los muebles, donde estaban las cosas de Ana Luz, no había formas solo resplandores, y Monique le dijo a su amiga que debían ver el cordón de color blanco que habían atado a la cintura de la médium.

Controlando sus cuerpos en medio de ese espacio dimensional desconocido, las dos mujeres trataron de moverse, ahí no es igual la ley de la gravedad, ni otras leyes, ni los mismos cinco sentidos físicos reaccionan de la misma manera que en una dimensión de tres planos, y entonces se movieron como pudieron y llegaron al escritorio.

Había resplandores, no se percibían olores, ni aromas, en esa dimensión incluso existía una vibración como el ruido de la televisión cuando se va la señal de cable, y se queda estática, molesto, muy molesto, y las dos amigas estaban al lado de Ana quien permanecía con los ojos cerrados, y pensaron que se había quedado aún en estado acrecentado de conciencia.

Las manos pesaban, como el tratar de mover el cuerpo, pro la extraña gravedad de esa dimensión, y entonces, Jaqueline alcanzó el cordón que estaba atado a la cintura de Ana Luz, y lo jaló con las dos manos, pero grande fue la sorpresa cuando vio que este cordón estaba cortado y no seguía hacia el cuarto de la durmiente, lo que les dejaba sin un camino seguro a casa como habían planeado.

Entonces las dos mujeres estallaron en llanto, y una crisis de histeria se aproximaba en sus cuerpos. En el cuarto de Ana Luz, su mamá revisaba los escritos casi indescifrables en los textos finales del texto, apenas pudo entender algo que era como un poema, o un reclamo que decía:

“Jugar a que uno es hechicero, o alquimista o mago, no es responsabilidad del cosmos, el que juega esos oficios extraños y ocultos, encontrará dimensiones de infinita penumbra o de lu infinita, que pueden generar el temor más increíble en cualquier ser viviente, que se atreva a ver más allá sin los conocimientos básicos de la alta magia o de los fenómenos del espíritu intangible”.




































  



miércoles, 25 de enero de 2017

Presencia flotante - Arturo Cruz Flores

Presencia flotante
Arturo Cruz Flores

Existen experiencias que suceden en nuestras vidas que a pesar de que las leyes de la Naturaleza  impiden  estas sucedan sí pasan, sin importar que se rompan leyes como la de la gravedad, en algún momento de la vida.

La humanidad ha sido testigo de ciertos fenómenos que se escapan al proceso razonamiento  lógico del ser humano, y la sorpresa llega con muchas dudas ante tales sucesos. 

Este tipo de experiencias han sido presenciadas por miembros de familias que han visto, escuchado, y sentido en su mismo espacio, presencias que no se explica con lógica terrena de donde hayan salido y mucho menos se explican el por qué se manifestaron.

La gente se queda con dudas, y no es fácil encontrar un camino que pueda mostrar respuestas, porque no hay mucha literatura honesta, y mucho menos curanderos supuestos que puedan decir algo sobre esas experiencias que rompen las leyes de la naturaleza de nuestra dimensión.

Era una tarde de sábado, la familia Olivares Montes tenía un visitante en aquella ocasión, otro testigo que presenciaría una experiencia fuera de esta dimensión y que guardaría en su mente para siempre, y se iría a la tumba con más dudas que luz en esto.

Antonio llegó durante la mañana, visitaba a Alicia, su novia.

Y la charla se prolongó varias horas después, a él le gustaba ese café que preparaba su suegra, la comida, le gustaba visitar a la familia de su novia, además de que él se había enterado que en esa casa pasaban cosas que llamaban la atención, y que habían sido varias personas que habían visto algo.

Entonces ese día Alicia recibió una llamada.

Observó el registro, se dio cuenta que era de la oficina y no le quedó más remedio que responder, al instante le indicaron había junta con calidad de urgencia.

Se disculpó y se fue.

El hermano de Joaquina estaba en el estudio, trabajaba entonces con unos planos que recibió, su trabajo consistía en revisar planos de arquitectura y confirmar materiales, su calidad y tiempos de inversión en la obra.

Y en eso anda, en lo suyo, ya había escuchado algunas cosas en la casa la noche anterior, pero estaba más acostumbrado que nada, y hasta había visto algunas sombras que se desplazaban por las escaleras.

La charla avanzaba, alrededor de las cinco horas de la tarde, cuando la luz del sol llega en su punto más claro del día, y todas las cosas son iluminadas, no hay sombras claras en la superficie de la Tierra.

Hubo una notable disminución de la temperatura de la sala en donde estaban suegra y yerno, la piel reaccionaba al frío que se sentía en se espacio, y eso les hizo ponerse en guardia, rescataron la atención, rescataron lo que podía suceder.

Un silencio lúgubre se proyectó de pronto.

Él abrió los ojos de una manera tan grande que casi se desprendían las corneas de sus globos oculares, y entonces su sistema nervioso reaccionó con una descarga de emociones que le recorrió todo el cuerpo, y hasta el alma, y miró con atención hacia el techo de la casa, en esa planta baja, de la casa de su novia vio algo que jamás pudo encontrarle respuesta, solución, nada encontró ante esa experiencia que le hizo tener pesadillas posteriores.

La señora sentada ahí  pensó y deseó con fuerza gritar el nombre de su hijo, los ojos abiertos, los nervios crispados, percibía que lo que ella podía ver  a través de sus ojos no era de esta dimensión y no debía de estar ahí presente.

Él sentía escalofrío, sus ojos observaban una manifestación de algo que él sabía muy bien que no debía de estar ahí, en ese domicilio, y que debería de hacer algo, él no se había sentido tan nervioso como la semana en la que envió su solicitud para subir de categoría como jugador de futbol americano.

A un colegio de Argentina donde le esperaba una gran trayectoria profesional, él un enorme ser humano, con apariencia de toro, estaba con temor, con las rodillas que temblaban y el vacío que experimentaba en su estómago.

Lo que miraban era algo sin forma, de color oscuro.
Antonio comentó que el pudo apreciar que tuviera un tamaño de metro y medio aquella visión.

Y además en vez de ir por el piso, estaba muy cerca del techo de la sal en la cual se encontraban, entonces apareció Gabriel, el hermano de Joaquina quien pudo sentir un escalofrío estremecedor, y de pronto su mirada se topó con aquella presencia.

Tres personas experimentaban ¿un fenómeno espiritual quizás?, quizás nadie sepa que fue lo que sucedió como con las otras experiencias que habían tenido en esa casa, que les había dejado más un océano de dudas, sobre el por qué son tan frágiles las leyes de esta dimensión, que pueden ser fracturadas por otras energías o manifestaciones.

A la fecha la señora Magda, Gabriel y Antonio no saben explicar con exactitud qué fue lo vieron, los tres en diferentes ángulos, sobre todo el tercero que era un invitado que había presenciado por primera vez algo fuera de este mundo.

Tres horas después apareció Alicia, vio a sus familiares en la sala, aún seguían charlando e aquello que vieron y no sabían cómo describirlo.

__Te dije Antonio que a veces pasaban cosas que no sabes qué es pero así ha sido aquí.

Antonio escuchó sin escuchar su mente aún divagaba sobre aquella sustancia oscura que tanto pavor les causó, y de dónde había venido y a donde se dirigía, en eso pensaba.

__Más bien tomó forma de una sombra humana pero aun así nos e distinguía del todo, perdía la forma y era sin algo conocido pero si se veía eso, lo que vimos, quien sabe qué fue.

Decía la mamá de Alicia, mientras reacción de pronto y comentó.

__ ¿Y cómo te fue en la oficina? Quizás no tardaste más de una hora.

__ No sé.

__ Fue extraño

__ ¿Por qué?, dijo su mamá.

__ Recibí la llamada para ir a la oficina, miré el celular y sí tenía registrado el número, cuando llegué resulta que nadie abrió las puertas, yo marqué a mi jefe a varios de mis compañeros, pero jamás nadie me contestó e inclusive la llamada se desviaba al buzón así durante varios minutos, hasta que decidí salir del estacionamiento de la oficina y regresar para acá.

Decía eso Joaquina mientras Gabriel y la señora Magda caminaban hacia las escaleras para ir a dormir.

Marco había dicho adiós mientras se subía a su motocicleta y se encaminaba rumbo a su casa.

Y de pronto el celular de Alicia marcó varias veces el número de una llamada hecha por el mismo número que el marcó hacia unas horas.

viernes, 6 de enero de 2017

experimentos poéticos

De las cartas

La gente se enamora al escribir,
Al conocer las intenciones del otro en letras,
El amor se bebe por esdrújulas, o agudas
El amor se bebe con diptongos o triptongos,

Es una locura escribir casi nadie por eso lo hace,
No todos fluyen sus letras ni menos sus palabras,
Las palabras fluyen en un torrente de oro,
Se dejan ir, deben tomar vida, en el papel en blanco.

Hay un momento especial de euforia al iniciar,
Melancolía profunda al terminar, por eso parece locura
Por eso parece que no todos pueden escribir cartas
Desde hace mil años el amor se bebe en papel blanco inmaculado

El amor se bebe se vive, el amor enloquece cuando se abre el sobre
Cuando se desdobla el papel, y los ojos comienzan a recorrer
El suave y blanco sendero, donde habitan y nadan las palabras, la locura ya venía caminando desde antes, ya venía bailando, ya venía hablando al oído despacito.

La gente se enamora al escribir, sería un problema si la gente estuviera muerta,
Escribir cartas que van de la razón a la demencia,
La gente se enamora de escribir, de quien escribe, de quien recibe las cartas
Es una tradición que aún no muere, que sigue flotando sobre los escritorios del olvido.

No hay final,
Es como un argumento de una película que no se va  a terminar nunca,
Sería una locura eterna, escribir en un pergamino que se extienda desde la tierra hacia el infinito, sería una locura, sí, como el que escribe, como el que lee.

El amor se bebe cada palabra, cada carácter, cada silencio que habita en el texto
El amor así se bebe, así enloquece uno, poco a poco sobre la noche, sobre una pesadilla de enamorarse o perder el amor, así se escriben las cartas.

Casi las cartas de los locos, casi los locos que enloquecen.










Noche púrpura, de lágrimas púrpuras

Ella lloró su recuerdo
Se colocó en su lugar favorito para llorar,
A un lado de su ventana, sobre sus diarios
y cuadernos que tenía en un escritorio,
Ahí mismo,
Ella se sentó y dejó que la noche púrpura de lágrimas púrpuras fluyera con suavidad.

Ella pensó que había muerto en el último pensamiento que le dedicó a él
Fue como una descarga eléctrica, que se fue de su vientre a su corazón,
Descarga que le dejó sin vida un micro segundo, ella le gritó ¡lárgate!
Sólo que él no estaba ahí.

Pudo sentir que su corazón se desmoronaba, en silencio, en partículas
Desaparecía así en la profundidad de la noche, en la profundidad de la madrugada.

Ella lloró su recuerdo
Una y otra vez, fumó la melancolía que escuchaba en el interior de sus arterias,
En el interior de sus venas, buscó la manera de olvidar, y morir.

Se colocó ella en su lugar favorito para llorar,
En una silla vieja pero le gustaba mucho,
Se sentaba mucho tiempo ahí por las tardes,
Olvidaba relacionarse con otros humanos,
Y entonces ahí lloraba y enloquecía.

Noche púrpura, de lágrimas púrpuras
Sobre un cuaderno escribió su tristeza, sobre él mismo que escribió de su nostalgia
Siempre caminando sobre la arena del olvido,
Ella escribió sobre su lugar perfecto para llorar.

Pero ese era su lugar favorito,
Ese era el lugar donde la noche púrpura de lágrimas púrpuras
Gustaba de platicar.



El final de una noche eterna

El pensamiento de un familiar que ya falleció
Se colapsó esa noche, en esa madrugada antes del amanecer
Hubo lágrimas, lloramos de manera amarga aun a la fecha no se han secado muchas lágrimas, entonces falleció, y la locura llegó, y entonces fue el final de una noche eterna.

Podría morir una y otra vez, y entonces también le lloraría mucho sobre la madrugada, sobre la noche, ese familiar que se fue, fue mi padre, y entonces las amargas lágrimas llegaron y nos inundaron sobre la conciencia, sobre el lamento y sobre todo en la nostalgia de una luz.

No puedo explicar cómo es el silencio que se queda.

La noche se convierte en un profundo pozo, sin fondo, en un abismo eterno, continuo hacia un lugar donde no existe nada ni nadie, así se siente.

En esa noche la respiración veloz se convierte en un lento andar,
Un movimiento muy suave, la respiración apenas es sensible, apenas pasa.

La melancolía llena el torrente sanguíneo a gran velocidad, que se eleva como el humo, que llega a cada rincón de nuestras moléculas.

Y entonces uno reflexiona, sobre el silencio, sobre la memoria, reflexionas sobre el destino a donde irán las almas, esas energías, o lo que sea a parar después de que ha sucedido la muerte.

Y lo piensas y no encuentras respuestas a tus preguntas hechas diez años después.

Entonces recordé que papá no tenía ataúd, estaba en una urna, sus diminutas partículas estaban ahí, sí ahí han estado, y ahí van mis pensamientos, mis oraciones cuando las voy diseñando, cuando voy inspirado y salen palabras dedicadas hacia el en los finales de e una noche eterna.

No habría entonces ningún pensamiento de más.

No habría oraciones ya cuando la noche terminara, estaba muy cansado y sólo quería dormir, había llorado mucho, mi hermana, mi madre y yo, hubiéramos llenado varias galaxias con el líquido que salió de nuestros ojos, y estábamos ebrios de tristeza.

Por fin terminó la eterna noche, sin embargo a diez años de distancia aún no terminan de fluir estás lágrimas, de mi hermana, mamá y mías, con las que podemos llenar varias galaxias.

Finales y pausas

Nunca pensé en culminar, realmente nunca pasó por mi mente la idea,
Finalizar la respiración,
Finalizar el pensamiento,
Finalizar la voz
Finalizar el hechizo.

No nunca había pensado con tiempo en eso

¿Cómo sería?

Pensar en el caos, pensar en la noche finita,
Finalizar el silencio,
Finalizar la madrugada sobre el suave rocío nocturno.

Finalizar con los sueños y pesadillas recurrentes
Finalizar el olvido,
Finalizar la muerte y la nostalgia.

No, no había tomado cinco minutos para pensar en eso.