Presencia
flotante
Arturo
Cruz Flores
Existen experiencias
que suceden en nuestras vidas que a pesar de que las leyes de la Naturaleza impiden estas sucedan sí pasan,
sin importar que se rompan leyes como la de la gravedad, en algún momento de la
vida.
La humanidad ha sido testigo de ciertos fenómenos que se escapan al proceso razonamiento lógico del ser humano, y la sorpresa llega con muchas dudas ante tales sucesos.
La humanidad ha sido testigo de ciertos fenómenos que se escapan al proceso razonamiento lógico del ser humano, y la sorpresa llega con muchas dudas ante tales sucesos.
Este tipo de
experiencias han sido presenciadas por miembros de familias que
han visto, escuchado, y sentido en su mismo espacio, presencias que no se
explica con lógica terrena de donde hayan salido y mucho menos se explican el
por qué se manifestaron.
La gente se queda con
dudas, y no es fácil encontrar un camino que pueda mostrar respuestas, porque
no hay mucha literatura honesta, y mucho menos curanderos supuestos que puedan
decir algo sobre esas experiencias que rompen las leyes de la naturaleza de
nuestra dimensión.
Era una tarde de
sábado, la familia Olivares Montes tenía un visitante en aquella ocasión, otro
testigo que presenciaría una experiencia fuera de esta dimensión y que
guardaría en su mente para siempre, y se iría a la tumba con más dudas que luz
en esto.
Antonio llegó durante la mañana, visitaba a Alicia, su novia.
Y la charla se prolongó varias horas después, a él le gustaba ese café que preparaba su suegra, la comida, le gustaba visitar a la familia de su novia, además de que él se había enterado que en esa casa pasaban cosas que llamaban la atención, y que habían sido varias personas que habían visto algo.
Entonces ese día Alicia recibió una llamada.
Observó el registro, se dio cuenta que era de la oficina y no le quedó más remedio que responder, al instante le indicaron había junta con calidad de urgencia.
Se disculpó y se fue.
El hermano de
Joaquina estaba en el estudio, trabajaba entonces con unos planos que recibió,
su trabajo consistía en revisar planos de arquitectura y confirmar materiales,
su calidad y tiempos de inversión en la obra.
Y en eso anda, en lo suyo, ya había escuchado algunas cosas en la casa la noche anterior, pero estaba más acostumbrado que nada, y hasta había visto algunas sombras que se desplazaban por las escaleras.
Y en eso anda, en lo suyo, ya había escuchado algunas cosas en la casa la noche anterior, pero estaba más acostumbrado que nada, y hasta había visto algunas sombras que se desplazaban por las escaleras.
La charla avanzaba, alrededor de las cinco horas de la tarde, cuando la luz del sol llega en
su punto más claro del día, y todas las cosas son iluminadas, no hay sombras
claras en la superficie de la Tierra.
Hubo una notable disminución de la temperatura de la sala en donde estaban suegra y yerno, la piel
reaccionaba al frío que se sentía en se espacio, y eso les hizo ponerse en
guardia, rescataron la atención, rescataron lo que podía suceder.
Un silencio lúgubre
se proyectó de pronto.
Él abrió los ojos de
una manera tan grande que casi se desprendían las corneas de sus globos
oculares, y entonces su sistema nervioso reaccionó con una descarga de
emociones que le recorrió todo el cuerpo, y hasta el alma, y miró con atención
hacia el techo de la casa, en esa planta baja, de la casa de su novia vio algo
que jamás pudo encontrarle respuesta, solución, nada encontró ante esa
experiencia que le hizo tener pesadillas posteriores.
La señora sentada ahí pensó y deseó con fuerza gritar el nombre de
su hijo, los ojos abiertos, los nervios crispados, percibía que lo que ella
podía ver a través de sus ojos no era de
esta dimensión y no debía de estar ahí presente.
Él sentía escalofrío,
sus ojos observaban una manifestación de algo que él sabía muy bien que no
debía de estar ahí, en ese domicilio, y que debería de hacer algo, él no se
había sentido tan nervioso como la semana en la que envió su solicitud para
subir de categoría como jugador de futbol americano.
A un colegio de Argentina donde le esperaba una gran trayectoria profesional, él un enorme ser humano, con apariencia de toro, estaba con temor, con las rodillas que temblaban y el vacío que experimentaba en su estómago.
A un colegio de Argentina donde le esperaba una gran trayectoria profesional, él un enorme ser humano, con apariencia de toro, estaba con temor, con las rodillas que temblaban y el vacío que experimentaba en su estómago.
Lo que miraban era algo
sin forma, de color oscuro.
Antonio comentó que el pudo apreciar que tuviera un tamaño de metro y medio aquella visión.
Antonio comentó que el pudo apreciar que tuviera un tamaño de metro y medio aquella visión.
Y además en vez de ir
por el piso, estaba muy cerca del techo de la sal en la cual se encontraban,
entonces apareció Gabriel, el hermano de Joaquina quien pudo sentir un
escalofrío estremecedor, y de pronto su mirada se topó con aquella presencia.
Tres personas
experimentaban ¿un fenómeno espiritual quizás?, quizás nadie sepa que fue lo
que sucedió como con las otras experiencias que habían tenido en esa casa, que
les había dejado más un océano de dudas, sobre el por qué son tan frágiles las
leyes de esta dimensión, que pueden ser fracturadas por otras energías o
manifestaciones.
A la fecha la señora
Magda, Gabriel y Antonio no saben explicar con exactitud qué fue lo
vieron, los tres en diferentes ángulos, sobre todo el tercero que era un
invitado que había presenciado por primera vez algo fuera de este mundo.
Tres horas después
apareció Alicia, vio a sus familiares en la sala, aún seguían charlando e
aquello que vieron y no sabían cómo describirlo.
__Te dije Antonio que a
veces pasaban cosas que no sabes qué es pero así ha sido aquí.
Antonio escuchó sin
escuchar su mente aún divagaba sobre aquella sustancia oscura que tanto pavor
les causó, y de dónde había venido y a donde se dirigía, en eso pensaba.
__Más bien tomó forma
de una sombra humana pero aun así nos e distinguía del todo, perdía la forma y
era sin algo conocido pero si se veía eso, lo que vimos, quien sabe qué fue.
Decía la mamá de
Alicia, mientras reacción de pronto y comentó.
__ ¿Y cómo te fue en
la oficina? Quizás no tardaste más de una hora.
__ No sé.
__ Fue extraño
__ ¿Por qué?, dijo su
mamá.
__ Recibí la llamada
para ir a la oficina, miré el celular y sí tenía registrado el número, cuando
llegué resulta que nadie abrió las puertas, yo marqué a mi jefe a varios de mis
compañeros, pero jamás nadie me contestó e inclusive la llamada se desviaba al
buzón así durante varios minutos, hasta que decidí salir del estacionamiento de
la oficina y regresar para acá.
Decía eso Joaquina
mientras Gabriel y la señora Magda caminaban hacia las escaleras para ir a
dormir.
Marco había dicho
adiós mientras se subía a su motocicleta y se encaminaba rumbo a su casa.
Y de pronto el
celular de Alicia marcó varias veces el número de una llamada hecha por el
mismo número que el marcó hacia unas horas.
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