Astrales
Arturo Cruz Flores
“No
teníamos constancia del paso del tiempo,
porque el tiempo se había convertido
para nosotros en una mera ilusión.”
Howard
Phillip Lovecrat
Ellos habían
platicado sobre los viajes astrales, durante mucho tiempo, lo que habían vivido
y lo que habían leído, así eran Rogelio y Julián, pero lo extraño fue que
Marcos, René y Andrés se quedaron a la charla, ellos tres tan escépticos ¿cómo
se dice? Ah, sí “como Santo Tomás”, pero a pesar que ellos no creían se
quedaron, de pronto sintieron parte de la charla.
René comentó a la
periodista
-Sí señorita,
recuerdo bien que nos quedamos todos, los 5
¿Dónde pasó todo, e
dónde estaban? Preguntó de manera directa la periodista que hacia ese artículo
que le habían encargado sobre los viajes astrales y las experiencias personales
en México.
-Sí recuerdo que
fueron como 4 horas, y hasta nos terminamos el café y las galletas.
Le respondió René.
-Julián y Rogelio
leían mucho, ¿sabe? Desde niños leían revistas libros, periódico, se
documentaban y quien sabe de dónde sacaban revistas que ya traían publicaciones
que hablaban de brujería, mentalismo, y charlaban con nosotros, muchas veces ya
nos habían cansado sinceramente, nosotros queríamos como amigos platicar de otras
cosas, pero no, en algún momento de la charla salían esos temas, y el máximo
tema que se abordaba, eran los Viajes Astrales.
René suspiró en este
momento.
-
¿Le molesta que fume?
Decía René mientras
ya había prendido su cigarro y daba una jalada profunda, profunda, como si no
hubiera fumado hacía años, y lo extrañara con intensidad.
-
¿Entonces?,
¿esa noche fue la última vez que los vio? ¿Usted?, la familia de Julián y
Marcos? ¿Ese día que estaban ustedes, todos charlando?
Una jalada más,
cuidaba de dirigir el humo lejos de la nariz de la periodista, y se servía más
café, durante la plática con la entrevista con la señorita que venía del
periódico, y que hacía la investigación llevaban una jarra de café instantáneo,
ella lo tomaba sin azúcar.
Ella apenas
disfrutaba de la charla con René, quien se notaba más calmado aquello que pasó
lo ponía nervioso, pues no era para menos, sus dos mejores amigos
desaparecidos, pero sus almas, sus seres internos, y ellos dormidos, pero no,
no estaban en estado de coma, sólo dormían.
-Pensamos que los
viajes astrales los harían quizás juntos, ¿sabe? Decían que si lo harían tenían
que cuidarse, para saber hacia dónde regresar si en el viaje se iban muy lejos.
La periodista hacia
notas, escribió que ambos sujetos hicieron el viaje astral inducido, por
separado.
-¿Dijeron si
visitarían algún lugar conocido René?, ¿Dijeron algo más sobre el viaje?
René la miró
directamente
-Hablamos de muchas
cosas, usted sabe, hasta de llevar una libreta en las manos junto con una pluma,
decía Julián que así podían anotar rápido lo que habían visto.
-Tiene 4 días así,
señorita dormidos, los trajimos a mi casa, pues
yo puedo cuidar de ellos, quise cuidarlos, los demás han venido todos
los 4 días, peor no hay cambios, los médicos los revisaron, trajeron aparatos,
y dijeron que no era estado de coma, dijeron que estaban pero no estaban.
-¿Y ellos, han dicho
algo?, ¿hablan dormidos?
Preguntaba Marian
Sánchez Pérez periodista e investigadora del periódico El Ocultista.
-¿Me puede regalar
otro cigarrillo René?
Solicitó la mujer
quien además grababa todos los detalles con su grabadora, sabía que ese caso
era especial, diferente.
Pasaron 40 minutos
más tarde y Marian se fue, aun había mucho que hacer para llegar a la redacción
y redactar, el estrés, el viaje, la comida, sería otro día igual de complicado
que los anteriores, y pensó en tirarlo todo cuando entró a su vehículo sacó una
cajetilla de cigarrillos y encendió uno, mientras prendía el equipo de sonido
del coche. Deseaba despejarse un poco, olvidarse.
La música sonó con
fuerza, Sympathy for the Devil se
escuchó con potencia, Marian recordó la película de Entrevista con el Vampiro.
René regresó a la
habitación donde estaban de pronto comenzó a sentirse un poco mareado, y se
recargó en una pared
Mucha nicotina,
pensó.
Y entonces se
recuperó y vio en las libretas de los dos, algo le dio una corazonada, y se
dirigió a ellos primero la libreta de Julián y después la de Rogelio.
Rogelio, Julián,
Marcos, René y Andrés estaban metidos hasta el cuello en esta experiencia
dimensional.
Las libretas podrían
ser tomadas como bitácoras del Viaje Astral, la libreta fue puesta en la mano
izquierda, la pluma estaba puesta del lado derecho, y entonces René se
sorprendió, pues si bien ellos estaban dormidos, los médicos explicaron que no
estaban en estado de coma, explicaron que estaban dormidos, de manera profunda,
pero René y los demás sabían que estaban en viajes astrales inducidos.
Zócalo
Energía
Fantasmas
Luz
Tenochtitlán
Era una lista de
palabras que de manera inesperada observó René en las dos libretas.
Y habló por teléfono,
en poco tiempo todos los amigos estaban en la habitación, Marcos, René y Andrés
discutiendo, sobre lo que los hombres dormidos habían redactado.
-¿Estaban en el mismo
sitio?
Sin duda alguna los
experimentos generan al final del día un conocimiento casi infinito, sobre el
porqué de muchas cosas y aspectos de la naturaleza, que nos permite tener una
visión con mayor amplitud sobre el contexto, y entender la dinámica de muchos
fenómenos, que se rigen bajo las leyes de nuestra realidad.
¿Pero qué sucede si
esos experimentos buscan conocimiento que rompe las leyes que rigen nuestra
realidad, y buscan otras esferas más ligeras meno densas, y que van más allá de
la percepción limitada del hombre?
Los hombres cometen
ciencia, con la necesidad de encontrar respuestas, pero cuando cometen y
realizan experimentos científicos para comprobar fenómenos no ciertos, se
arriesgan a un nivel que desconocen siempre las consecuencias, y no importa si
sean fatales o no, lo que importa es el conocimiento y la experiencia.
El conocimiento de
otras esferas de existencia puede traer
luz o también puede traer oscuridad, o una atmósfera de mucho misterio sobre
planos, energías y fenómenos de esos planos de existencia.
Entonces quien hacia guardia y velaba el sueño profundo
de los durmientes, que decidieron dormir, en la misma habitación, camas
individuales, con suficiente agua y comida llevaron a cabo el experimento; la
razón de los 5 estudiantes de medicina, era dormir, y hacer viaje astral, los
durmientes deberán de tomar conciencia
en el lugar a donde fueron.
En sus sueños
profundos, sus cuerpos astrales lograron el cometido, en un plano dimensional
desconocido, donde se proyectaban sus seres, lograron dominar pronto el control
de sus cuerpos astrales, ellos eran mentalmente fuertes, sabían lo que estaban
haciendo sabían hacia donde irían, si bien aunque los durmientes, estaban en el
mismo plano dimensional se encontraban en lugares diferentes.
Era como si ellos
estuvieran en un cuadro pero en cada una de las esquinas distantes, así con ese
ejemplo primitivo, ellos se encontraban en un sitio, en el lugar donde se fundó
la antigua ciudad Tenochtitlán.
-
¿Y qué pasó, con ellos, se despertaron,
están bien, que han dicho los médicos?
Preguntó de manera
preocupada la periodista a René, quien se levantó, caminó alrededor de la mesa
de la cocina, donde habían charlado ya desde hacía un buen rato, y se rascaba
el cabello mientras pensaba qué decirle a la periodista.
-
Aún no lo sabemos
Dijo el médico
pasante, cuyo rostro dibujaba una mueca de angustia, tristeza, preocupación.
-
Seguimos bajo monitoreo
Respondió René
mientras la grabada de reportero de la periodista seguía grabando las
declaraciones, ya llevaba varias cintas acumuladas en su archivo, en más de 10
entrevistas se relataron la situación de los viajes astrales.
-
Los doctores han dicho que no están
muertos, y que están en un extraño sueño profundo, muy profundo, de donde no
han despertado, sólo podemos pensar que están en un mismo lugar, al menos eso
sospechamos.
Marian Sánchez Pérez
periodista e investigadora del periódico El Ocultista, redactaba la última
entrega de tres partes de un artículo de investigación sobre los viajes
astrales, sobre el caso que vivieron estos cinco jóvenes, y los dos durmientes
que aún seguían en estado de sueño alfa después de meses de acuerdo a los
testigos.
-
Uno debe tener cuidado con las
experiencias que quiere invocar, sobre todo aquellas experiencias que rompen
las leyes de nuestra naturaleza, de nuestra dimensión, nadie sabe cómo
reacciona el alma humana en otros planos de existencia.
Sánchez Pérez enviaba su tercer entrega de su
artículo vía correo electrónico a la mesa de redacción del periódico el ocultista, mientras encendía otro cigarrillo y salía de las oficinas de su
medio de comunicación.