martes, 20 de noviembre de 2018

El llamado de la sangre


El llamado de la sangre

Arturo Cruz Flores

Irlanda llegó al departamento

Se quedó detenida en la puerta principal, durante unos momentos, su rostro giró de izquierda a derecha, buscando.

Respiró con profundidad, hasta que su pecho se elevó más de lo normal cuando lo hizo.

Se encaminó hacia la sala, en los sillones, en las mesitas esquinadas que tenía, y en la mesa central que se encuentra en medio de los sofás, buscó y buscó.

Irlanda no encontraba nada.

En su mente brillaba la portada del libro que buscaba con esmero.

Tenía prisa, debía obtener algunas oraciones religiosas de esa publicación.

Ella estaba preocupada, hacia dos horas que su hermano mostró características muy notorias que se encontraba en un proceso de posesión maligna.

__Y tenía que pasarle a él, justo a él, dos días antes de titularse de la universidad. Decía la joven de cabello castaño tan oscuro, que parecía ser una sombra sobre su cabeza.

__Mi querido hermano, ahora tiene el contacto más horrendo del universo, al ser invadido e infestado por fuerzas sobrenaturales de naturaleza maligna.

Irlanda pensaba en el ¿por qué?, si su hermano jamás había mostrado acciones o interés que tenga que ver por el esoterismo, la magia, o brujería.

A diferencia de ella quien desde temprana edad fue una persona sensible a todo ese universo.

La familia de ellos, era normal, como cualquier otra en cualquier parte del mundo, hasta los papás eran muy amorosos con sus hijos, trataban de comprenderlos, de estar siempre con ellos, inclusive cuando se dieron cuenta de las facultades de la hija menor, la apoyaron y le llevaban con expertos en estos temas para que pudiera desarrollar sus habilidades.

Gustavo era el joven quien experimentaba estas situaciones aberrantes, en dos días debía hacer su examen de titulación para recibir su grado de médico, ya tenía todo listo, su proceso había pasado sin problemas, además de que todo estaba en un buen camino en su vida laboral, amorosa, profesional; había un equilibrio estable sin duda.

La familia había pasado y vivido siempre en armonía.

Por fín, ella encontró lo que buscaba, salió de su casa, subió al coche que había manejado para ir por lo que buscaba.

Momentos después llegó a la casa de su hermano.

Rodeado de sus padres, su novia, y dos amigos, el muchacho comenzó a levitar sobre su cama, casi había llegado al techo de la habitación donde se encontraba, los presentes quedaron sorprendidos, el casi médico era un sujeto de tonelaje considerable, media casi dos metros y era un practicante de la halterofilia, no era posible que alguien de manera sencilla lo hiciera flotar por el aire.

Irlanda abrió la puerta principal de la casa de Gustavo, y sus ojos casi se salían de las cuencas orbitales cuando observó que su querido hermano flotaba sobre la cama, de manera abrupta, el cuerpo inerte comenzó a girar con lentitud hacia la derecha, después fue aumentando de velocidad, hasta que se detuvo.

Entonces el cuerpo se quedó quieto de nuevo, los demás presentes, estaban alerta por si se caía o pasaba algo, aunque realmente no sabían de qué manera podían reaccionar, nunca habían estado en una situación de posesión, y menos de un familiar.

Irlanda abrió el libro, en la página 77, y comenzó a orar.

Muchos de sus instructores en las artes esotéricas, le habían explicado maneras y modos en cómo debía hacer frente a este tipo de situaciones, donde las dimensiones se abren y se cuelan energías de vibraciones alteradas y diferentes a las de este plano existencial.

Ella había estado en diferentes situaciones similares.

Había visto muchas situaciones complicadas, ella sabía que existían desde que tuvo conciencia, podía ver fluidos de energía en los lugares en donde estaba, inclusive llegó a tener comunicación con algunas entidades, que se habían manifestado de diferentes maneras.

El caso de Gustavo estaba bastante complicado, él no hizo nunca contacto alguno con otros planos de energía, ni nada que pareciera algo así.

De repente, aunque existía luz eléctrica y el fluido era normal, una penumbra fue abarcando la habitación, como si la noche se filtrara por las esquinas del cuarto donde estaban familiares y amigos preocupados por el casi médico.

Se hacía complicado mirar a simple vista la oscuridad se iba cerrando más y más, esto hizo que todos se juntaran, que sintieran algo de protección al estar juntos, aunque trataron de iluminar el espacio con las lámparas digitales de sus celulares, no traspasaba la denzura.

Hubo momentos en que la oscuridad fue absoluta, y había aumentado la temperatura, y es que sin hacer el mínimo esfuerzo de movimiento el sudor bañaba a las personas alrededor del cuerpo de Gustavo.

Irlanda rompió en llanto, por desesperación y angustia, debía de mantenerse en calma, el equilibrio interno era básico para hacerle frente a lo desconocido, eso le habían dicho sus instructores.

Debía ser un témpano de hielo, inerte, sin responder, pero no era sencillo, en esta ocasión eran su hermano, su sangre.

Se escuchó un estruendo, la habitación crujía, era como si las paredes se rompieran, se estrujaban, y entonces vino un sismo, pero ubicado en ese lugar, sólo ahí, esa habitación se movió con fuerza, los presentes se sacudieron con notoria fuerza.

__ ¿Están bien todos?

Elevó la voz Irlanda, para que todos dijeran un sí, casi al mismo tiempo.

De momento inesperado la oscura penumbra comenzó a disiparse, la curandera espiritual pensó, que había logrado vencer a las fuerzas de las tinieblas con su fe, mientras reflexionaba y el espacio se iluminada con su habitual claridad, el cuerpo del médico postulante fue bajando de su nivel donde flotaba hasta llegar a su posición inicial en la cama.

Irlanda entonces decidió usar las hierbas preparadas, ella traía en una mochila que cargaba en su espalda algunas cosas y elementos esotéricos que le ayudaban para eliminar fuerzas negativas, y decidió hacerlo, tomó entonces la sal preparada con minerales densos, y líquidos como agua bendita, ajo y canela en polvo.

Escribió un símbolo poderoso, que ella conocía sobre el suelo.

Lo encendió.

De pronto emanó un aroma un fluido especial que se expandió sobre los presentes y en cada rincón de la habitación, de repente el ambiente cambió e inclusive la extraña e intensa atmósfera pesada desapareció, Irlanda debía usar todas las energías, todas las malas vibras perdían fuerza.

El cuerpo de Gustavo tuvo de pronto otro cuadro de violencia.

Las manos se agitaron al mismo tiempo, y mandó a los que estaban alrededor a volar, fue tan fuerte el movimiento telepático que se impactaron de lleno contra las paredes, y quedaron noqueados en el suelo.

Gustavo no estaba amarrado a la cama.

Irlanda se incorporó y se colocó a un lado de su hermano, la angustia se apoderaba de ella, sabía que so pasaba más tiempo en esas condiciones, las oscuras energías extendían la tortura de su alma.

El tiempo parecía detenerse en esa habitación, los estragos de la maldad se habían proyectado en las paredes, cuando se expandió la penumbra impenetrable, se quedaron marcadas las paredes, cuando Irlanda giró la mirada para ver cómo estaban sus familiares y amigos después del golpe que los mandó al suelo.

La sanadora espiritual comprendió lo que había sucedido, estaba en la última etapa de lograr su objetivo y con ello rescatar a su hermano.

Decidió entonces sin pedirle el nombre a la entidad que poseía a su familiar, emanar su energía mientras elevaba su vibración a lo más alto, mientras entonaba una plegaria poderosa.

Y su fuerza interior se elevó a su máximo

Logró lo que se propuso, y cayó al piso de rodillas, cerró los ojos y agradeció los buenos resultados de su trabajo.

jueves, 20 de julio de 2017

Oración y mutación

Oración y mutación
Arturo Cruz Flores

Doña Macaria había llegado a la casa marcada con el número 666, le habían dicho que doña Luzma era impresionante, que era eficaz y con un gran poder de sanación, le dijeron eso y otras cosas que ella no sabía si creer o seguir la corriente de esas historias.

Luzma había tenido problemas, encontró tierra negra en la puerta de su casa, y hasta veladoras quemadas en la banqueta pero del lado de su casa, su situación económica está en crisis y sin contar de los problemas familiares que han sucedido uno tras otro.

Sí el número de la casa 666 de la curandera le hacía pensar que el destino trabajaba de manera misteriosa.

Era extraño o a lo mejor Macaria cambió el número a propósito.

Eso le había comentado su hijo, Raúl quien era bien escéptico de las limpias y de los brujos, nunca creía nada, hasta que esa vez una señora hechicera le bajó la terrible fiebre que casi lo mataba, y usando una vela blanca y sus manos, curó al escéptico joven.

La mente de Luzma regresó al presente, hacía calor y tenía sed, pero ya estaba en la casa de la calle Bugambilia en la colonia Mártires de la Noche, número 666 como le habían indicado, tocó el timbre y en breves momentos, una señora de edad avanzada abrió la puerta, la saludó.

_ Bienvenida señora Luzma, la estábamos esperando

Señaló la mujer, le dijo que se llamaba María, le abrió la puerta y la dejó pasar, la acompañó hasta una sala adentro de ese domicilio, que tenía revistas viejas, y una pantalla de televisión, que estaba prendida, ahí estaban transmitiendo la película del Exorcista, tiempo después Luzma se enteró que era la película favorita de la hechicera.

La cita se había concretado a las 6 horas de la tarde, pero se prolongó el tiempo de espera, Macaria trabajaba con una señora que al parecer había sufrido una posesión espiritual, y se habían manifestado esas entidades, al menos Luzma escuchó tres voces diferentes que como si fueran tres enormes demonios salieran esas voces de la paciente.

Macaria estaba sola y con la señora que la ayuda siempre, a Luzma le pareció pertinente entrar y ayudara la curandera, así Macaria le agradeció el gesto y entre las dos la dejaron sentada.

Era la primera vez en toda su vida que Luzma veía a un ser humano poseído por las fuerzas de las tinieblas.
Macaria tenía experiencia, durante muchos años cuando empezó a trabajar en territorios sobrenaturales, hizo exorcismo y limpias en diferentes pueblos y regiones del país, su trabajo era efectivo e inclusive la iglesia mexicana la había contactado para que le ayudar en ciertos casos donde esos hombres de fe no podían trabajar.

Macaria sabía lo que hacía

Por fin logró que  tres entidades del bajo astral  que estaban en esa señora dijeran sus nombres, pero se negaban como era obvio, a salir.

Pareció peculiar a la hechicera, que los tres demonios dijeron que eran generales de la revolución francesa, que fallecieron asesinados por un espía y traidor de su país, ella estaba fascinada con esos comentarios, pero sabía bien que no podía entablar una relación ni platicar mucho con ellos, debía actuar de manera fuerte,  rápida y concreta, así que agarró un crucifijo de color negro hecho con obsidiana, y una botella en la que tenía agua bendita.

Pero la hechicera sabía que mentían, siempre lo hacen, su maestra se lo había dicho cuando ella recién iniciada en estos artes aprendía, y en muchas ocasiones le había pasado, su sensibilidad además le hacía pensar y reflexionar que no decían la verdad, pero eso sí, ella debía de saber el nombre de lo contrario no podría rescatar a su paciente.

Pero ninguno de ellos decía nada, y las manifestaciones eran intensas, idiomas extranjeros, diferentes tipos de voces, se escuchaba que salían de ella, de la paciente, y sin mencionar que la habitación había cambiado su temperatura, el frio, la escarcha, y algo de hielo ya estaban en varias partes de la habitación de las sanaciones.

Y la hechicera Macaria le pidió a Luzma la cajita de terciopelo rojo, ahí adentro había un libro pequeño, de bolsillo, era un libro de oraciones poderosas y de exorcismos, y le dijo lee la página 14, ahí estará el Salmo de la Consagración, Luzma comenzó su lectura con la voz más fuerte que pudo, con el volumen más alto que pudo.

_ Señor la luz universal eres sobre las Tinieblas y Penumbras.

Pasaron unos instantes, y Luzma rezó fuertes oraciones, y la señora poseída se fue calmando, y bajó su nivel de posesión, y la señora Macaria se acercó a Luzma, y también se puso a rezar y a orar con fuerza, luz espiritual pidieron y decretaron.

Cuando las cosas se calmaron Macaria  acomodó a su paciente la dejó en un sofá donde podía descansar un poco, las fuerzas extrañas que le habían dominado la conciencia ya no estaban ahí.

__ Gracias por ayudarme Luzma, pero ahora sí, estoy a tus órdenes, podemos empezar a trabajar contigo.

_ Gracias, pero me esperan en casa, ya sé cómo dominar a esas fuerzas oscuras que agobian a mi hogar.

Y entonces Luzma se alejó de la habitación de sanaciones y dejó un billete de doscientos pesos sobe la canasta de propinas, donde se acostumbraba a dejarle un pago a Macaria, y salió de la casa marcada con el número 666, en la casa de la calle Bugambilia en la colonia Mártires de la Noche.


viernes, 7 de julio de 2017

Telequinésis


Telequinésis

Habían terminado de almorzar, Angélica leía su revista y el periódico que había llegado hacía unas horas, Lourdes y Daniel, sus hijos preparaban la cocina, limpiaban los trastes y ponían todo en orden antes de salir corriendo para el colegio, estaban en exámenes finales, había que aplicarse mucho más estos días.

La rutina seguía su curso.

La familia hacía sus responsabilidades y las horas transcurrían por la mañana, y entonces Angélica fue a su taller, había que concluir los cuadros que ella vende y que ella pinta, su obra habría logrado captar la atención de varias personas, empresarios,  coleccionistas de arte, y su carrera de pintora elevaba su estatus con beneficio para ella.

En esas semanas y meses, ella comenzó a interesarse en ciertos fenómenos paranormales, de los que leía, o veía documentales con mucha atención en la televisión.

Varios le habían llamado la atención.

Como la incineración espontánea, ella siempre reflexionaba como era posible que esto sucediera, y ver varios casos que sucedieron en tiempos modernos en su ciudad definitivamente era cautivador, y pensaba también si eran hechos divinos o eran hechos demoniacos, reflexionaba mucho sobre eso y busca información en libros sagrados.

Entonces el misterio de los fenómenos, llenaban sus tiempos con esos pensamientos, pero debía trabajar, debía hacer lo que ya había planeado, y entregar los pendientes a los clientes, y por ello preparó todo, pinturas, materiales, lienzos, e inclusive la música, tan importante que para ella era, gustaba escuchar música culta mientras creaba, Mozart y Hydn eran de sus favoritos.

Cuando ella tomaba un descanso, pues había pintado seis cuadros, sucedió un hecho sin precedentes en su estudio, en una de las mesas donde ponía sus brochas y paletas de colores, hubo un movimiento, ella estaba lejana a esa mesa, y sin embargo una de las brochas, la más grande de todas se movió, y se elevó sobre los cielos a una distancia considerable, quizás eran como dos metros los que se movió hacia arriba.

Entonces ella se dio cuenta de que en su mente en lo profundo de sus pensamientos, se encontraba la brocha, esa que flotaba, ella con temor e incertidumbre, se dio cuenta de la vinculación, entonces ella se sentó en el suelo, mientras veía como el objeto flotaba en el aire aún.

Ella reflexionó entonces sobre el hecho de que tenía alguna facultad psíquica.

Y entonces ella miró con atención dos de las brochas más delgadas, y estas se comenzaron a mover, se desplazaban de un lado a otro sobre la mesa y de pronto a una orden mental de ella dejaron de hacer nada, un silencio sepulcral imperó en el estudio de la artista.

Tras ese silencio abrumador, la pintora pensó entonces que podía mover las cosas a distancia, e intentó de nuevo y usando las dos brochas las comenzó a mover y ella ordenó mentalmente el movimiento, y entonces estas se elevaron las dos, era un momento increíble, de una sensación de poder que no encontraba el modo de describirlo.

Y entonces se armó de valor y tomó actitud, se levantó y enfocó su concentración, y de un momento a otro la mesa, donde se encontraban sus brochas, comenzó a elevarse, flotaba, se elevó quizás unos tres metros, el control era total del objeto, y ella podía dominarlo, e intentó hacer cosas, como hacerle que esa mesa diera giros, y así pasó, uno, dos, tres movimientos circulares, sin que se cayera nada de ese mueble.

Y con otra orden mental, ella mandó al objeto inamovible desplazarse y ocupar el lugar donde se encontraba.

Y entonces recordó varias revistas que tenía guardadas en un cajón de su habitación, a donde se dirigió y leyó un texto donde se hablaba sobre un órgano humano, que ha causado mucho interés en el esoterismo, como es la glándula pineal.

Mientras leía pensó en el monitor de pantalla plana que tenía ahí en su habitación y de pronto se elevó sobre el mueble donde reposaba, flotó unos metros arriba del suelo, quizás dos metros de altura flotó la televisión, y ella continuaba con su reflexión, y quizás lo que pudo leer le daba el conocimiento de que la glándula pineal en ella, se encontraba mucho más desarrollada.

¿Pero por qué ahora? A sus 34 años de edad, mientras pensó que esa facultad la pudo tener desde la infancia, y reflexionaba con intensidad si se trataba de una virtud o de un castigo cósmico.

La televisión regresó a su lugar.

Angélica caminó por el jardín de su casa y entonces experimentó más, daba órdenes mentalmente  a los objetos y no importaba el tamaño o el peso de ellos y se elevaban, flotaban, se movían.

__ Telequinesis, se llama así esto

Pensó con su voz interior.

__ No sé qué hacer ahora

Inició un diálogo interno.

__ Si Dios existiera y me dejó esto como una prueba, debería de tomar en mis manos una misión, y resolver el problema, sin embargo, desde el mundo invisible nadie puede decirme qué debo hacer.

Mientras el día avanzaba la pintora fue a la sala de su casa donde se sentó, mientras el control remoto de la televisión  se elevó por los cielos y se movió hasta que llegó a las manos de la mujer reflexiva.

Entonces llegó su familia, su esposo sus hijos, una tía que llegó de visita, así como dos de sus mejores amigas pues ese día se reunían por la tarde para tomar café y platicar, y entonces ella los reunió a todos, al centro de la mesa principal del comedor familiar, ahí en ese espacio les dijo:

__ Deben saber que yo no soy igual, que yo soy muy diferente a lo que jamás han visto en sus vidas, en mí no afecta la ley de la gravedad, en mi mis pensamientos mentales son órdenes de movimiento en objetos sólidos.

Decía mientras su esposo la abordaba y le decía si estaba bien, le desconcertaba lo que comentaba al igual que cada una de las personas que se encontraban ahí.

__No sé si es una obra mística, una obra del demonio o una facultad divina, pero lo tengo y se desarrolló así.

Ella les dijo a  todos que estuvieran sentados, de un momento a otro las sillas donde su familia y amigas estaban sentados, se elevaron de modo vertical, en una distancia de metro y medio sobre el suelo.

__No tengan miedo, nada les va a pasar, les dijo.

La artista dejó suspendidos a las personas de su casa por varios minutos, todos en una admiración total, y con temor, que se iba disipando poco a poco pues sabían bien que jamás ella les causaría ningún daño.

Bajaron.

_ ¿Esto es imposible, cariño, pero, tú cómo te sientes?, ¿estás bien?,

Entonces Angélica se acercó a su familia y los abrazó.

__ Son partículas, moléculas, es energía, puedo conducir la energía de mi pensamiento, todos los objetos me obedecen, rompemos las leyes que rigen al orden en esta dimensión.

Ella se dejó caer, se sentó en el sofá que estaba detrás de ella, había sudor en su frente, se limpió con el sweter que traía puesto, y reflexión aún más sobre esta facultad que descubrió que tenía.

__ ¿Soy un demonio?, ¿Soy una molécula y un átomo que no funciona igual en esta dimensión?, ¿soy una hechicera?, ¿soy un átomo que vibra a gran velocidad y rasga lo imposible, en la realidad?

Ella se quedó dormida, su familia y amigas habían salido a comprar alimento para comer en casa, y estar con la mujer a quien aman, respetan y que saben que siempre tuvo algo especial en su vida.

Aún en su sueño, ella ensoñaba que levantaba cosas con el pensamiento, hasta que en una escena se elevó ella misma, en ese sueño, un metro, dos metros, tres metros, hasta que salió volando al cielo descubierto, y voló, voló, hasta que ya no se le vio más desde la tierra y se hizo un punto microscópico en el cielo.

Y entonces llegó su familia, y sorprendidos, vieron que ella no estaba en casa, en ninguna habitación, en ninguna parte, en ningún rincón.





















viernes, 30 de junio de 2017

Bilocación

Bilocación
Arturo Cruz Flores

Mi papá me comentó de esa situación, que se conoce como la Bilocación, y que se ha registrado en varias partes de nuestro planeta, en varias épocas, y ha tenido muchos testigos en un fenómeno que aun a pesar de estamos en un siglo de mucha tecnología, nadie sabe por qué sucede, y nadie sabe cómo controlarlo.

Ocupar dos sitios al mismo tiempo, es un fenómeno, y es que yo analizaba desde niño que se rompía entonces varias leyes que nos integran en esta dimensión, ese era una de mis reflexiones, sí, pensar en que la ley del tiempo y del espacio se rompe, a pesar de las ciencias y estudios que se han hecho a lo largo de cientos de años sobre este tema científico.

Además la ley de la gravedad, algunos reportes registraron que estas apariciones que podían flotar, testigos veían que los pies no se encontraban sobre el suelo.

Así es papá y yo pasábamos mucho tiempo platicando sobre ese fenómeno que había acompañado a la humanidad desde hace cientos de años, y que dejaba con más dudas que respuestas echo tras hecho.

Esto se vuelve sin importancia y es que muchos creen que es un don de Dios, y otros han analizado que se trate de una peculiaridad que algunos seres humanos pueden hacer, hasta ahora no se han visto registro de animales grandes por ejemplo, que puedan estar dos veces en el mismo lugar.

Este fenómeno tendría muchas reflexiones sobre los aspectos divinos y malignos, decía mi padre, que también algunas personas habían visto que era un milagro, ver  a un hombre de fe en dos partes al mismo tiempo, alzaba más la fuerza de creer en ese dogma, era como una fortaleza mística en este sentido.

Así hablaba mi padre de la bilocación, hablábamos de muchos temas pero este era uno de esos que nos atrapaban con mucha fascinación, en ocasiones estudiábamos y leíamos juntos, en algunas bibliotecas, en algunos casos reportes de prensa que habíamos encontrado por equivocación, o que algún conocido nos había comentado que estaban existentes.

Y es que también se le relaciona con los viajes astrales.

Algunos escritores relacionaban que esas visiones eran el cuerpo invisible, de los que realizaban esa transportación en dimensiones alternativas y que de alguna manera se proyectaban en esta tercera dimensión.

A mí me gustaba jugar con pensamiento en torno a esto..

Pero habíamos leído que la bilocación se manifiesta de dos maneras, una que es en esencia etérea, donde se manifiesta el espíritu y otra es la corpórea donde la materia se proyecta.
Pero no hay reglas, no hay leyes con lo dominen, que lo controlen, que rijan su desarrollo atómico, es más nadie sabe aún pro que sigue pasando en nuestra dimensión, en nuestra realidad, mientras están los seres viviendo sus rutinas y eso pasa, y de repente te ven en dos ciudades al mismo tiempo sabiendo que estabas en una tercera.

Como justo ahora estoy registrando eso, yo estaba en mi habitación en Alemania, en la calle de Unter den Linden, en la habitación que he rentado desde hace 4 meses en este lugar, donde trabajo la preparación de un documental cinematográfico que planeamos papá y yo, pero que me alcanzó su muerte y el nunca terminaría de verlo, pero si estaría listo en días.

Fue una experiencia hace dos noches, yo estaba checando la continuidad de escenas que vendrían en el documental, analizaba el seguimiento de la historia, cuando me hablaron por teléfono.

__Debiste avisarme que te vería acá en la ciudad, aunque fue muy raro que nunca respondiste mi saludo. Señalaba  mi tío Arnold quien decía que me había visto y me había saludado en una de las tiendas a donde acostumbraba a ir a tomar café, y me señaló que estaba vestido con una playera azul de manga larga y unos pantalones negros. E inclusive tenía audífonos usándolos, situación que hizo que mi familiar no insistiera en hablarme.

_ ¿De qué hablas tío? No he regresado a casa, sigo en Alemania trabajando lo del documental de espiritismo, y se interrumpe la llamada
_ Espera tengo otra llamada.

_Debes de estar demasiado distraído para no saludarme mientras nos cruzamos en la calle cerca de la Gran Iglesia de Oriente en donde nos vimos, te saludé y ni si quieras parpadeaste.

Me hablaba Ángeles; mi agente de relaciones públicas, con un reclamo de que me vio, caminamos pro la misma calle y nunca le hablé, y entonces vino todo como un balde de agua fría a mi mente, a mi cabeza a mi alma.

Hablé con mi tío Arnold y después con Ángeles y coincidió entonces el horario en dos partes diferentes del planeta Tierra, me vieron, tuve movimientos normales, y hasta en un sitio estaba escuchando música, ¿Me pregunto aún en estas fechas qué grupo escuchaba cuando dice mi tío que me vio?.

Mientras reflexiono sobre lo que sucedió redacto y archivo mi propia experiencia de bilocación que vivimos tres testigos en dos puntos del planeta, y seguramente no encontraré ninguna respuesta a todas las cuestiones que han salido desde entonces.



jueves, 15 de junio de 2017

Escritura Automática


Escritura Automática 
Arturo Cruz Flores 
   

Ana Luz era una artista había dedicado su tiempo a pintar, escribir, dibujar, y tenía una facultad de estética muy bien desarrollada en cada trabajo que desempeñaba, y le gustaba a la gente ella consideró viable dedicarse por siempre a ello, no estaría en una oficina 8 horas diarias, estaría así en un taller trabajando el tiempo que ella decidiera o la inspiración  lo permitiera.

Trabajó bien durante años, pero otra de sus pasiones eran muchos de los temas sobre el universo de lo oculto del esoterismo que conoció a través de su madre, de su abuela y de su padre, un reconocido médico de tres instituciones de investigación molecular, donde él trabajaba desde hacía varios años buscando varias curas para varias enfermedades y que estaba por conseguir logros bastante importantes.

Pero su familia siempre tuvo interés por lo oculto, lo esotérico, Julieta y Monique recordaron durante un instante,  cuando eran pequeñas, las charlas que la mamá de Ana Luz tenía en la sobremesa, después de almorzar los fines de semana cuando iban a su casa a jugar y a hacer tareas del colegio, y entonces las historias se dejaban vivir.

La primera vez que Ana Luz escuchó sobre la Escritura Automática fue en la escuela de la secundaria donde asistió los tres años continuos, ahí un profesor había comentado que era una técnica de redacción para que la mente se libere las emociones salgan y se proyecte el subconsciente del ser humano se dispare.

Los surrealistas habían hecho muchas pruebas, muchos experimentos, y había algunos registrados en algunas revistas de arte especializadas.

Y estaba decidido, Monique y Julieta detallaron con su amiga todo aquello que hubiera necesitado, las tres estudiaron las técnicas correctas para llevar el estado de vigilia al dormir profundo, para quedarse en un estado de conciencia alterado, pero en esta ocasión como ellas lo decidieron sería sin el uso de ninguna sustancia, confiarían en los procesos de meditación.

Ana Luz tenía todo listo, hijas en blanco, plumas, lápiz, de todo tenía para escribir en su escritorio, para trabajar, para dejar todo listo las tres jóvenes apoyaron al proyecto, como buenas amigas serían leales, y estarían juntas y unidas, hasta el último minuto que terminara de redactar la última palabra sobre el papel, la inquieta Ana Luz, quien además no había dejado de prepararse mentalmente desde que pensó en hacer este experimento.

Día tras día, su mente trabajaba en romper las barreras de la conciencia, e irse hacia adentro de ella, una meditación un trabajo mental donde navegaba hacia dentro de sí, eso durante dos meses de entrenamiento, había logrado grandes avances.

Aunque a bien no sabían si después del momento de ensoñación cual sería el momento en que entraría la Escritura Automática, habría que esperar, lo que viniera desde dimensiones espirituales desconocidas.
“La escritura automática es el proceso o resultado de la escritura en el cual no interviene el proceso intelectual. Esta una forma de hacer que aflore el subconsciente y consiste en colocar el lápiz sobre el papel y empezar a escribir, dejando aflorar los pensamientos sin ninguna coerción moral o social ni de ningún tipo. En ocasiones se realiza en estado de trance, aunque no es necesario llegar a este nivel de desconexión del consciente”.

Decía la frase de uno de los libros donde había investigaciones sobre esta estrategia. Monique y Julieta habían estudiado los conceptos y algo de la anatomía de este desarrollo y encontraron además que se abrían portales, sabían que las energías electromagnéticas elevaban su poder de vibración, sabían y conocían que todo podía suceder, sabían y conocían que era una dimensión inexplorable.

Ana Luz se quedó en su escritorio Monique encendió la vela blanca, mientras que Jaqueline tocó esa campana budista de oro y plata para armonizar el lugar, para que la casa estuviera en una vibración de equilibrio.

Ellas sabían de eso, habían leído, habían encontrado libros de esoterismo, de filosofía china, oriental, magia, espiritualidad.

Estaban en otro nivel y era momento de manifestarlo.

Ana Luz meditó, y su mente puso en armonía, miró la luz de la vela hasta que su respiración la comenzó a desplazar a otra dimensión, la comenzó a desplazar a otro punto de existencia que no era este, la ceremonia había comenzado, aún se escuchaban las tonadas de las campanadas, que Jaqueline tocaba con espacio, debía ser así, contar tres segundo durante tres instantes, de tal manera que fueran 9 números, 3 tiempos, 3 de tocadas de campana, tres silencios.

Jaqueline acomodó las hojas blancas cerca de Ana, también los marcadores sin tapa, nada debía de obstruir el proceso de esta escritura y entonces debían facilitar todo, la médium estaba ya en proceso donde su conciencia había brincado a otro plano de vibración, ella salió por un portal cuántico, aunque su cuerpo físico se quedó ahí en el escritorio.

Estaban al pendiente, Jaqueline y Monique tomaban anotaciones, veían el cuerpo de su amiga tranquilo, sin movimiento más que algunas reacciones normales, y de pronto sucedió que Luz tomó una pluma y las hojas y comenzó a escribir, Jaqueline tenía una cámara de video que estaba en un tipie con la que documentaban todo lo sucedió, para estudio posterior.

Entonces Ana Luz escribió y escribió, las hojas fueron pasando de un lado a otro, sin abrir los ojos la escritora pasaba hoja tras hoja, hasta que se contaron 10, y entonces en la hoja número 11 se detuvo, y las dos amigas con ojos asombrados, sintieron que la temperatura en la habitación disminuía de una manera considerable, se notaba y sentía el frío.

En un determinado momento, Ana Luz, Jaqueline y Monique, estaban y no estaban las tres estudiantes de medicina, se habían trasladado a otra esfera de existencia, aunque estaban juntas pero ya no estaban en la misma habitación, el miedo comenzó a dominar a las dos amigas guardianas y custodias de Ana Luz.

Durante esa estancia de las tres en esa otra dimensión, Jaqueline agarró la cámara de video con todo y su tipié, y con mucho esfuerzo caminó cerca de donde estaba su amiga Jaqueline, ahí ya juntas, ambas se comunicaron de manera telepática.

__Debemos hacer algo, para regresar a casa, a nuestra dimensión, recuerdo un conjuro, la oración mental de ir a casa.

Decía Jaqueline a Monique, ambas preocupadas observan alrededor, luces de diferentes colores en el espacio, donde estaban los muebles, donde estaban las cosas de Ana Luz, no había formas solo resplandores, y Monique le dijo a su amiga que debían ver el cordón de color blanco que habían atado a la cintura de la médium.

Controlando sus cuerpos en medio de ese espacio dimensional desconocido, las dos mujeres trataron de moverse, ahí no es igual la ley de la gravedad, ni otras leyes, ni los mismos cinco sentidos físicos reaccionan de la misma manera que en una dimensión de tres planos, y entonces se movieron como pudieron y llegaron al escritorio.

Había resplandores, no se percibían olores, ni aromas, en esa dimensión incluso existía una vibración como el ruido de la televisión cuando se va la señal de cable, y se queda estática, molesto, muy molesto, y las dos amigas estaban al lado de Ana quien permanecía con los ojos cerrados, y pensaron que se había quedado aún en estado acrecentado de conciencia.

Las manos pesaban, como el tratar de mover el cuerpo, pro la extraña gravedad de esa dimensión, y entonces, Jaqueline alcanzó el cordón que estaba atado a la cintura de Ana Luz, y lo jaló con las dos manos, pero grande fue la sorpresa cuando vio que este cordón estaba cortado y no seguía hacia el cuarto de la durmiente, lo que les dejaba sin un camino seguro a casa como habían planeado.

Entonces las dos mujeres estallaron en llanto, y una crisis de histeria se aproximaba en sus cuerpos. En el cuarto de Ana Luz, su mamá revisaba los escritos casi indescifrables en los textos finales del texto, apenas pudo entender algo que era como un poema, o un reclamo que decía:

“Jugar a que uno es hechicero, o alquimista o mago, no es responsabilidad del cosmos, el que juega esos oficios extraños y ocultos, encontrará dimensiones de infinita penumbra o de lu infinita, que pueden generar el temor más increíble en cualquier ser viviente, que se atreva a ver más allá sin los conocimientos básicos de la alta magia o de los fenómenos del espíritu intangible”.