viernes, 26 de agosto de 2016

Astrales




Astrales
Arturo Cruz Flores
 “No teníamos constancia del paso del tiempo, 
porque el tiempo se había convertido para nosotros en una mera ilusión.”
Howard Phillip Lovecrat
  
Ellos habían platicado sobre los viajes astrales, durante mucho tiempo, lo que habían vivido y lo que habían leído, así eran Rogelio y Julián, pero lo extraño fue que Marcos, René y Andrés se quedaron a la charla, ellos tres tan escépticos ¿cómo se dice? Ah, sí “como Santo Tomás”, pero a pesar que ellos no creían se quedaron, de pronto sintieron parte de la charla.

René comentó a la periodista

-Sí señorita, recuerdo bien que nos quedamos todos, los 5

¿Dónde pasó todo, e dónde estaban? Preguntó de manera directa la periodista que hacia ese artículo que le habían encargado sobre los viajes astrales y las experiencias personales en México.

-Sí recuerdo que fueron como 4 horas, y hasta nos terminamos el café y las galletas.

Le respondió René.

-Julián y Rogelio leían mucho, ¿sabe? Desde niños leían revistas libros, periódico, se documentaban y quien sabe de dónde sacaban revistas que ya traían publicaciones que hablaban de brujería, mentalismo, y charlaban con nosotros, muchas veces ya nos habían cansado sinceramente, nosotros queríamos como amigos platicar de otras cosas, pero no, en algún momento de la charla salían esos temas, y el máximo tema que se abordaba, eran los Viajes Astrales.

René suspiró en este momento.

-        ¿Le molesta que fume?

Decía René mientras ya había prendido su cigarro y daba una jalada profunda, profunda, como si no hubiera fumado hacía años, y lo extrañara con intensidad.

-        ¿Entonces?, ¿esa noche fue la última vez que los vio? ¿Usted?, la familia de Julián y Marcos? ¿Ese día que estaban ustedes, todos charlando?

Una jalada más, cuidaba de dirigir el humo lejos de la nariz de la periodista, y se servía más café, durante la plática con la entrevista con la señorita que venía del periódico, y que hacía la investigación llevaban una jarra de café instantáneo, ella lo tomaba sin azúcar.

Ella apenas disfrutaba de la charla con René, quien se notaba más calmado aquello que pasó lo ponía nervioso, pues no era para menos, sus dos mejores amigos desaparecidos, pero sus almas, sus seres internos, y ellos dormidos, pero no, no estaban en estado de coma, sólo dormían.

-Pensamos que los viajes astrales los harían quizás juntos, ¿sabe? Decían que si lo harían tenían que cuidarse, para saber hacia dónde regresar si en el viaje se iban muy lejos.

La periodista hacia notas, escribió que ambos sujetos hicieron el viaje astral inducido, por separado.

-¿Dijeron si visitarían algún lugar conocido René?, ¿Dijeron algo más sobre el viaje?

René la miró directamente

-Hablamos de muchas cosas, usted sabe, hasta de llevar una libreta en las manos junto con una pluma, decía Julián que así podían anotar rápido lo que habían visto.

-Tiene 4 días así, señorita dormidos, los trajimos a mi casa, pues  yo puedo cuidar de ellos, quise cuidarlos, los demás han venido todos los 4 días, peor no hay cambios, los médicos los revisaron, trajeron aparatos, y dijeron que no era estado de coma, dijeron que estaban pero no estaban.

-¿Y ellos, han dicho algo?,  ¿hablan dormidos?

Preguntaba Marian Sánchez Pérez periodista e investigadora del periódico El Ocultista.

-¿Me puede regalar otro cigarrillo René?

Solicitó la mujer quien además grababa todos los detalles con su grabadora, sabía que ese caso era especial, diferente.

Pasaron 40 minutos más tarde y Marian se fue, aun había mucho que hacer para llegar a la redacción y redactar, el estrés, el viaje, la comida, sería otro día igual de complicado que los anteriores, y pensó en tirarlo todo cuando entró a su vehículo sacó una cajetilla de cigarrillos y encendió uno, mientras prendía el equipo de sonido del coche. Deseaba despejarse un poco, olvidarse.

La música sonó con fuerza,  Sympathy for the Devil se escuchó con potencia, Marian recordó la película de Entrevista con el Vampiro.

René regresó a la habitación donde estaban de pronto comenzó a sentirse un poco mareado, y se recargó en una pared

Mucha nicotina, pensó.

Y entonces se recuperó y vio en las libretas de los dos, algo le dio una corazonada, y se dirigió a ellos primero la libreta de Julián y después la de Rogelio.


Rogelio, Julián, Marcos, René y Andrés estaban metidos hasta el cuello en esta experiencia dimensional.

Las libretas podrían ser tomadas como bitácoras del Viaje Astral, la libreta fue puesta en la mano izquierda, la pluma estaba puesta del lado derecho, y entonces René se sorprendió, pues si bien ellos estaban dormidos, los médicos explicaron que no estaban en estado de coma, explicaron que estaban dormidos, de manera profunda, pero René y los demás sabían que estaban en viajes astrales inducidos.

Zócalo
Energía
Fantasmas
Luz
Tenochtitlán

Era una lista de palabras que de manera inesperada observó René en las dos libretas.

Y habló por teléfono, en poco tiempo todos los amigos estaban en la habitación, Marcos, René y Andrés discutiendo, sobre lo que los hombres dormidos habían redactado.

-¿Estaban en el mismo sitio?

Sin duda alguna los experimentos generan al final del día un conocimiento casi infinito, sobre el porqué de muchas cosas y aspectos de la naturaleza, que nos permite tener una visión con mayor amplitud sobre el contexto, y entender la dinámica de muchos fenómenos, que se rigen bajo las leyes de nuestra realidad.

¿Pero qué sucede si esos experimentos buscan conocimiento que rompe las leyes que rigen nuestra realidad, y buscan otras esferas más ligeras meno densas, y que van más allá de la percepción limitada del hombre?

Los hombres cometen ciencia, con la necesidad de encontrar respuestas, pero cuando cometen y realizan experimentos científicos para comprobar fenómenos no ciertos, se arriesgan a un nivel que desconocen siempre las consecuencias, y no importa si sean fatales o no, lo que importa es el conocimiento y la experiencia.

El conocimiento de otras esferas  de existencia puede traer luz o también puede traer oscuridad, o una atmósfera de mucho misterio sobre planos, energías y fenómenos de esos planos de existencia.

Entonces  quien hacia guardia y velaba el sueño profundo de los durmientes, que decidieron dormir, en la misma habitación, camas individuales, con suficiente agua y comida llevaron a cabo el experimento; la razón de los 5 estudiantes de medicina, era dormir, y hacer viaje astral, los durmientes deberán de tomar conciencia  en el lugar a donde fueron.
En sus sueños profundos, sus cuerpos astrales lograron el cometido, en un plano dimensional desconocido, donde se proyectaban sus seres, lograron dominar pronto el control de sus cuerpos astrales, ellos eran mentalmente fuertes, sabían lo que estaban haciendo sabían hacia donde irían, si bien aunque los durmientes, estaban en el mismo plano dimensional se encontraban en lugares diferentes.

Era como si ellos estuvieran en un cuadro pero en cada una de las esquinas distantes, así con ese ejemplo primitivo, ellos se encontraban en un sitio, en el lugar donde se fundó la antigua ciudad Tenochtitlán.

-       ¿Y qué pasó, con ellos, se despertaron, están bien, que han dicho los médicos?

Preguntó de manera preocupada la periodista a René, quien se levantó, caminó alrededor de la mesa de la cocina, donde habían charlado ya desde hacía un buen rato, y se rascaba el cabello mientras pensaba qué decirle a la periodista.

-       Aún no lo sabemos

Dijo el médico pasante, cuyo rostro dibujaba una mueca de angustia, tristeza, preocupación.

-       Seguimos bajo monitoreo

Respondió René mientras la grabada de reportero de la periodista seguía grabando las declaraciones, ya llevaba varias cintas acumuladas en su archivo, en más de 10 entrevistas se relataron la situación de los viajes astrales.

-       Los doctores han dicho que no están muertos, y que están en un extraño sueño profundo, muy profundo, de donde no han despertado, sólo podemos pensar que están en un mismo lugar, al menos eso sospechamos.

Marian Sánchez Pérez periodista e investigadora del periódico El Ocultista, redactaba la última entrega de tres partes de un artículo de investigación sobre los viajes astrales, sobre el caso que vivieron estos cinco jóvenes, y los dos durmientes que aún seguían en estado de sueño alfa después de meses de acuerdo a los testigos.

-       Uno debe tener cuidado con las experiencias que quiere invocar, sobre todo aquellas experiencias que rompen las leyes de nuestra naturaleza, de nuestra dimensión, nadie sabe cómo reacciona el alma humana en otros planos de existencia.

 Sánchez Pérez enviaba su tercer entrega de su artículo vía correo electrónico a la mesa de redacción del periódico el ocultista, mientras encendía otro cigarrillo y salía de las oficinas de su medio de comunicación.

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