De la Muerte, en el
finito
Arturo Cruz Flores
De ahí éramos
nosotros,
de las nubes de
tormenta, éramos silencio y fracturábamos el tiempo,
nuestra mirada se
desplazaba como reptil, de ese lugar proveníamos,
nuestro olvido era
una noche perpetua, nuestra voz era tu silencio,
La muerte que congelaba
la vida.
Sólo miraba la noche,
tu voz se mezclaba con la mía
Hablar, callar,
hablar, callar
Era un circuito de
energía
Eras energía
Hacia el sendero de
lo eterno
Me dedico a buscar tu
eternidad
Estás lejos, Viejo,
estás lejos
No llegaría nunca
alcanzarte
Aún no conozco muy
bien las dimensiones lejanas de lo oculto
No podías morir, eras
eterno, eras más que inmortal sobre la Tierra
Y entonces no lo
eras, y entonces tu respiración detuvo su sendero
De ahí somos nosotros,
del fondo del mar,
del fondo del
silencio y del sonido.
Somos una noche de un
átomo.
Más allá de la
muerte, escucho tu voz cantar versos
ahí donde te sentabas
todos los días cuando comías con nosotros,
antes tus átomos tus
huesos, tu voz, nos agrupaba alrededor de la vida, de
los sueños, de una
existencia contenta, cantaban silencios.
De ahí somos nosotros,
De nuestros sueños,
de donde se forjó nuestra mirada
De ahí somos, desde
donde el silencio se fractura y la vida es eterna,
Nuestro amor sobre el
infinito
Nuestra eternidad en
una canción que no existe
De ahí somos, del vacío
y de esos infinitos
De ahí somos, de esas
madrugadas que prometimos estar siempre juntos
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